lunes, 21 de septiembre de 2015

La fuerza del estilo propio

"Si vestís clásicos, nunca te vas a equivocar. Una vez que encontraste una prenda o un estilo que realmente te haga sentir bien, úsalo siempre."

En este nuevo posteo, vamos a hablar del último item mencionado en el posteo anterior, en el cual se mencionaba la importancia de ser nosotros mismos a la hora de vestirnos. Cuando no nos sentimos cómodos con nuestra propia apariencia, eso se refleja en los demás, algo que no debe pasar en el mundo de los negocios, porque nos hace ver inseguros.

¿Qué es lo que hace que una persona tenga estilo?
 
"Nadie nace con estilo; es algo que vamos adquiriendo a medida que nos conocemos a nosotros mismos". Factor primordial a la hora de negociar, tenemos que conocernos a nosotros mismos, saber quiénes somos, que lugar ocupamos, cuales son nuestras fortalezas y cuáles nuestras debilidades. El estilo demuestra que tanto nos conocemos y lo seguros que estamos de nosotros mismos. 

La clave está en encontrar un estilo propio, diferente, que exprese nuestros sentimientos y pensamientos, y sobre todo nuestra personalidad. Todo esto se manifiesta en una forma de vivir, de vestir, de actuar y de proyectarnos. 

¿Qué se necesita para tener estilo? 

Se necesita tener gusto y conocernos a nosotros mismos. Gusto para escoger lo mejor que nos queda, gusto para combinar las prendas. Hay gente que nace con ese don natural, pero si no se siente muy seguro de tenerlo, este se adquiere a través de la observación. 
Tengamos en cuenta:

1) Ser selectivo. Al comprar una prenda, esta debe reafirmar nuestra personalidad y debemos sentirnos perfectamente cómodos en ella. ¿Me siento realmente bien con esto? ¿Me hace sentir cómodo, elegante? ¿Me favorece? Si es así... hay que comprarlo; si dudamos, o si le tenemos que preguntar a alguien más, mejor no nos lo llevemos, porque así es cómo terminamos con prendas en nuestros armarios que jamás usamos. ¿Por qué? Porque nos dejamos influenciar por la opinión de otros, que quizá no nos conocen como nosotros mismos, o quizá también porque lo compramos porque era tendencia, pero en verdad no nos favorecía ni quedaba bien. 

2) Vestirse de manera apropiada (fundamental para el ámbito laboral). Apropiada de acuerdo a las siguientes 4 cosas:

  • La edad
  • La ocasión
  • La época del año
  • La hora del día.
Si en algún momento dudamos de ponernos algo, porque creemos que puede ser desubicado, es mejor no ponérnoslos, y recurrir a clásicos que sabemos que no fallan.  Además, quedarnos con la duda de si estamos bien o nos vestidos nos hace ver inseguros. 

3) La calidad es el pilar del estilo. no se puede tener estilo sin calidad. Es preferible optar por pocas prendas pero con un corte elegante y clásico, que muchas baratas que puestas nos desfavorezcan nuestra imagen.

4) Audacia para ser único. No hay que tener miedo de mostrarnos cómo somos, la autenticidad es una virtud para el hombre. Tenemos que mostrar nuestra personalidad. 

5) Evitar lo exagerado. 

6) Vestirse como si siempre nos hubiéramos vestido bien. Use la ropa como una herramienta. Presentarse como un ganador, hace que nos traten como tal. 

Quizá la gente nunca recuerde exactamente lo que llevamos puesto, pero si van a recordar la buena impresión que le causamos, y eso es tener estilo. Y el tener estilo y vestir bien es el marco que presenta quiénes somos. 

martes, 15 de septiembre de 2015

Código indumentario para las mujeres de negocios

Esta vez, en este posteo, haremos referencia únicamente a las mujeres y daremos algunos consejos para su imagen personal y profesional en los ámbitos laborales.  Si bien tanto el hombre como la mujer necesitan de una cierta imagen para insertarse en el mundo de los negocios; suele pasar, que en la mujer muchas veces se vuelve mas complejo, porque nuestra apariencia debe demostrar poder autoridad y elegancia, pero a su vez tiene que preservar las formas y tener cuidado con qué nos ponemos y qué aparentamos.

Tenemos que vestirnos para triunfar y hacernos valer, y para eso enunciaremos algunas normas básicas a la hora de vestir, un mínimo código indumentario necesario para aquella que quiera ganar puntos como empleada, como confianza en sí misma.


  1. Cuando entramos en un marco laboral, tenemos que fijarnos: ¿qué tienen puesto los demás?. Conocer qué códigos se utilizan en ese lugar de trabajo. (Demuestra poco interés o poco conocimiento, ir a trabajar con  un traje de sastre, cuando el ámbito laboral merita un look mas relajado y casual).
  2. Si bien en algunos ámbitos, este look casual y relajado está admitido, hay que tener en cuenta que no es lo mismo informal que dejada, desmaquillada, con ropa vieja o con el pelo sucio. 
  3. Luciendo clásicos actualizados, es decir, algo neutral, con alguna prenda llamativa o de tendencia, no podes equivocarte nunca. 
  4. Los extremos NO son buenos, evita el look dejado pero también el look ultra fashion. Nadie quiere aparentar un payaso del excesivo maquillaje que se trae puesto. 
  5. Cuando nuestro trabajo involucra el trato con clientes, debemos esmerarnos en lo que usamos. Cuando vamos a la oficina, damos un aspecto con el resto de personal de nosotros mismos. Cuando tratamos con clientes no sólo damos un aspecto de nosotros, sino que también de la empresa. 
  6. MUY IMPORTANTE. No dejes nunca que tu ropa interior se transluzca a través de las prendas que lleves puestas. Preferiblemente evitar cualquier prenda con transparencias o encajes que muestren la ropa interior. 
  7. La pollera, ni muy larga, ni excesivamente corta. La primera da un look muy relajado no apropiada para la oficina, muy poco profesional, la segunda, por ser inadecuada para el ámbito laboral. 
  8. Elige prendas entalladas. Ni ajustadas ni inmensamente holgadas. Como dijimos: los excesos son malos. 
  9. Hay que tener en cuenta que en este ámbito de trabajo, no esta bien visto mostrar excesivamente la piel. Hay una frase que dice: "The more skin you show, the less authority you project". Claramente si nos ven en este ámbito con escotes pronunciados, o con faldas muy cortas, no proyectamos que estamos ahí por nuestras capacidades y potencialidades. Da lugar a que estamos ahí únicamente por nuestra forma provocativa de vestirnos. Es mejor evitar esta idea de nosotras mismas, y lucir un look apropiado para trabajar. 
  10. Si no queres aburrir: los colores neutros no cansan y los planos combinan mejor con todo. Nunca eligas colores excesivamente chillones ni llamativos. 
  11. Si quieres ganar autoridad, lleva colores oscuros o jugá con los contrastes fuertes de color, descartá los estampados.  Los tonos pasteles reservalos para los complementos. 
  12. Usa elementos de calidad y nunca te pongas tacos excesivamente altos que te impidan caminar con naturalidad. Lo recomendable: un tacón de 6 centimentros. 
  13. No ir al trabajo como si fuésemos a una discoteca a bailar. Llamar la atención con lo propiamente sexual es un error, porque desvía la atención de lo que realmente perseguimos: que se nos valore por nuestro trabajo. 
  14. Hay una sutil diferencia entre ir femenida e ir provocativa. Podemos vernos femeninas y elegantes sin perder nuestro respeto y autoridad. 
  15. En último lugar, más allá de todos los consejos y los códigos que se deben tener, es aconsejable ser nosotras mismas. Si bien no podemos ir desarregladas o dejadas, pero tampoco por querer "quedar bien", vamos a implementar un look ajeno a nosotras. Si no estas habituada a usar tacones, por ejemplo, ¡no los uses!. Unas lindas chatitas charoladas pueden ser una gran opción. 

lunes, 7 de septiembre de 2015

Reglas básicas de vestimenta para hombres en el mundo profesional

En este posteo, vamos a hablar de ciertas reglas generales a la hora de vestirse para los hombres del mundo profesional. 

  • Ejecutivo/Directivo
El atuendo básico son los: trajes. Se usan con camisas en colores suaves y corbatas de seda en matices discretos. Los zapatos estilo bostonianos o mocasines. 
Los viernes, las empresas permiten un estilo mas casual y entonces podemos encontrar un pantalón caqui, alguna camisa, sweater con cuello V o alguna campera de cuero o gamuza. Cuando llega el fin de semana, su estilo se vuelve mas relajado, y se caracteriza por ser más bien náutico o casual. Incluye pantalones de algodón, jeans, chombas, mocasines e incluso zapatillas sport.  

En los hombres, la posición económica añade algunas variaciones con respecto al traje, las corbatas, zapatos y accesorios. Si bien, la ropa "de vestir" o formal, es cara en ambos sexos, la ropa elegante con  un buen corte es llamativamente mas costosa para los hombres. Siempre es aconsejable, que tengan un único buen traje, con excelente corte y con las medidas adecuadas, y vayan alternando las camisas, a tener varios que no tengan tan buen corte. El traje debe quedar bien, tanto de largo, como de magas como entallado al cuerpo, sino es así le quita todo rastro de elegancia, formalidad y autoridad. 

Además, los puestos directivos varían según la empresa en la que se trabaja. Cuando uno trabaja en una empresa no tan formal o burocrática, podemos optar por un look un poco menos elegante, ya sea, por ejemplo pantalones de vestir con alguna camisa y un ambo o saco con alguna estampa o liso. El look sin traje es más relajado, sin embargo, es importante saber que si un hombre ocupada un puesto de directivo, de poder, debe mantener una vestimenta acorde al poder que representa en la empresa. Su modo de vestir debe mostrar autoridad. 

  • Trabajador de Rango Medio


El uso de trajes está permitido, pero a diferencia de la categoría anterior, su corte, modernidad y calidad no tienen la misma importancia o trascendencia porque es probable que lo uses por reglamento, y no con la esencial necesidad de mostrar poder y autoridad. Si tu empleo no requiere el uso de traje, entonces puedes vestir con pantalones y camisas de vestir con alguna prenda de complemento, como por ejemplo algún saco sport, una campera o montgomery, o sweaters. En casos más relajados, tu prenda clave pasa a ser algún jean combinados con camisas, camisetas, chombas, algún sweater o campera. 

  • Creativo / Autoempleado

En esta categoría se mantienen las mismas propuestas que para las mujeres. El creativo siempre busca resaltar con alguna prenda de diseño o de última tendencia. Mientras que el autoempleado, busca lucir bien para generar confianza, pero priorizando la comodidad



  • Algunos tips:

  1. Aféitate bien. Si la barba te crece muy rápido y la entrevista, o reunión es al final del día, llévate una afeitadora sin cable para afeitarte antes de entrar.
  2. Utiliza colonias ligeras y cítricas. No abuses, ya que es posible volverse inmune al olor al cabo de un par de horas.
  3. Si llevas algún piercing, mejor quítatelo.
  4. Lleva una corbata de recambio por si te cae comida o bebida en la que llevas puesta.
  5. Si es posibles, no lleves calcetines de nailon.
  6. Recórtate los pelos de la nariz y de las orejas.
  7. Recuerda siempre, la regla de los botones del saco: El del medio siempre, el de arriba a veces, el de abajo nunca. Si tiene solo dos botones, únicamente el primero.
  8. La camisa debe ser un centímetro más larga que el saco, y este debe quedar en el largo adecuado para tus brazos. 
Parece redundante, pero la imagen y la presencia es fundamental a la hora de una entrevista, una reunión o simplemente en el marco laboral diario. Son detalles que se deben tener en cuenta, y considerar a la hora de querer dar una buena imagen en el trabajo. Más allá del look que eligas, que además del rango que ocupes en la empresa, también depende de tu personalidad, lo importante es estar correctos, con una buena presencia, más allá de usar jeans o traje, ambos deben estar en perfecta limpieza y prolijidad.

lunes, 31 de agosto de 2015

Reglas básicas de vestimenta para mujeres en el mundo profesional

Como venimos comentando en los posteos anteriores, lo que decimos a través de la comunicación no verbal habla mucho de nosotros mismos. Por esto, en este nuevo posteo vamos a comentar algunas reglas básicas para vestirnos en diferentes ocasiones/situaciones. Esta vez, hablaremos de reglas básicas de vestimenta para mujeres. 


  • Ejecutiva




Desde los años ochenta, cuando la mujer comenzó a ocupar puestos importantes en las empresas, se impuso el traje sastre como el atuendo para demostrar poder y continúa siendo una opción factible en la oficina. Con el paso del tiempo, las mujeres han demostrado su capacidad y no temen verse femeninas en su área laboral. Por eso, ya asisten a reuniones luciendo hermosos vestidos y altísimos zapatos sin miedo de parecer superficiales que usan su físico para escalar en la jerarquía de la empresa. Los fines de semana, vuelven a la comodidad de sus jeans coordinados con camisetas o sweaters y zapatos de piso.



  • Trabajadora de Rango Medio
El traje sastre puede facilitarte la mañana al no tener que combinar más que la blusa. Los vestidos o los coordinados con top con falta o pantalón también pueden funcionar para tus labores. Si la empresa es un poco más relajada (como ya hablamos, siempre es importante ver el contexto y adecuarnos al mismo), probablemente puedas vestir jeans con blusas, camisetas y swetears abajo de un saco. Los zapatos van desde botas, botines, zapatillas y sandalias con o sin taco. 


  • Creativa
Este es el segmento con menos reglas, más opciones y por lo tanto el más variado. Las profesiones que pertenecen a este segmento van desde diseñadoras de moda y de imagen, a publicistas. actores, músicos, artistas, periodistas, entre otras. Suelen usar jeans combinados con algo diferente, zapatos de última moda o un saco de muy buen corte o accesorios de tendencia. Generalmente, están en los detalles, los accesorios, creando looks distintos e innovadores. Buscan muchas veces destacar y sobresalir saliendo de los básicos y los clásicos. Es un estilo interesante permitido a las mujeres que pertenecen a ambientes relajados donde la seriedad y la formalidad no es un factor predominante. 

  • Auto-empleadas
Las empresarias pequeñas que tienen algún microemprendimiento o trabajan recorriendo las calles, necesitan comodidad e imagen. Por eso optan por prendas suaves y cómodas, y las combinan con algún detalle más atractivo de color o estampa llamativa.





Como hemos visto, las tendencias y los estilos varian ampliamente. Lo principal es conocer el ambiente donde nos encontramos, y saber adaptarnos para dar una buena imagen. 

lunes, 24 de agosto de 2015

Lo que decimos vs. lo que aparentamos

Previamente, en nuestro posteo anterior, hablamos de la trascendencia que tiene nuestra imagen personal, la impresión que dejamos en los demás y la importancia de esta en el mundo de los negocios. 
Anteriormente, nos referimos más específicamente al modo en que nos adecuamos a un ámbito laboral desde nuestro modo de vestirnos. Hoy, quiero hablar de la comunicación no verbal, desde un modo más general, para luego focalizarnos más aún en cada aspecto particular.

Albert Mehrabian, investigador pionero del lenguaje del cuerpo, descubrió que cuando transmitimos un mensaje y nos comunicamos con otros, del impacto total del mensaje, un siete por ciento es verbal, un treinta y ocho por ciento es vocal, y un cincuenta y cinco por ciento es no verbal. 

Se trata del aspecto que tenemos cuando hablamos,
no de lo que en realidad decimos




Cuando investigué estos números, quedé sorprendida al darme cuenta que en total el 93% de lo que transmitimos al comunicarnos con otros tiene que ver con lo no verbal. Supongo que a ustedes les habrá sucedido algo similar, sin embargo analicen la situación, pónganla en sus mentes, y piensen cuánto de cierto tiene esto. Por ejemplo, cuando hablamos con alguien que no nos esta mirando, y sigue haciendo sus cosas como si no estuviéramos allí, parece que no nos está escuchando, por más que quizás si lo haga. Lo no verbal, lo que comunicamos ya sea con el cuerpo, las posturas, los gestos, las posiciones de nuestras manos, y nuestra apariencia en general cobra un papel fundamental a la hora de analizar al otro y entender su comportamiento y forma de actuar, es por esto que no podemos dejar pasarla por alto.

Ejemplos de gestos que se utilizan como comunicación no verbal.
 Todos conocemos claramente su significado, y no hace falta de las palabras para entenderlos.

La mayoria de los investigadores están de acuerdo en que las palabras se utilizan principalmente para transmitir información, mientras que el lenguaje del cuerpo se utiliza para negociar actitudes interpersonales y, en algunos casos, como sustitutos de mensajes verbales. 
Nos parece difícil aceptar que tenemos algunos comportamientos que se relacionan a determinadas conductas animales. Pero, al igual que cualquier otra especie, seguimos dominados por reglas biológicas que controlan nuestras acciones, reacciones, lenguaje corporal y gestos. Lo fascinante es que muchas veces no somos conscientes de nuestras posturas, movimientos o gestos y lo que decimos puede no tener nada que ver con lo que transmitimos con estos. 

 El lenguaje del cuero es un reflejo externo dela condicion emocional de la persona. 
Cada gesto o movimiento puede ser una clave valiosa 
para descubrir una emoción concreta que esa persona
 siente en ese preciso momento. 

Y, ¿en qué nos influye todo lo anterior en el mundo de los negocios? La verdad, es que en mucho. Si logramos ser capaces de no quedarnos solamente con el contenido de lo que se dice. Y podemos ver cómo se lo dice, con qué gestos, actitudes, movimientos, posturas, etc. vamos a ser capaces de leer mucho más allá de lo que dicen las palabras. Según los expertos, mediante el lenguaje no verbal podemos identificar cuando una persona nos miente, cuando esta nerviosa o cuando esta tranquila y confiada de lo que esta diciendo, lo cuál no es algo menor en el mundo de las negociaciones y las empresas. 




lunes, 17 de agosto de 2015

La imagen personal en el mundo de los negocios

¿Qué significa nuestra imagen en el mundo de los negocios?


Como es cotidiano escuchar, la imagen personal es un factor importante a la hora de entrar en el mundo de los negocios. Cuando uno se enfoca en conseguir un puesto de trabajo, debe visualizar cuál es la imagen que se solicita de acuerdo con los códigos de vestimenta en ese ambiente laboral. 

Nuestra imagen personal es una comunicación no verbal de nosotros mismos. Esto significa, que no podemos dejarla pasar por alto, debemos lograr que los demás tengan una buena primera impresión de nosotros. Es frecuente escuchar que criticar a las personas por su apariencia no es lo correcto, que hay que darles la posibilidad de hacerse conocer, pero, aunque suene contradictorio, la primera impresión que tenemos sobre una persona entra por nuestros ojos, y el trato y respeto que le demos en ese momento va a estar ligado con esa primera impresión.

La informalidad, los jeans, los trajes sin corbata predominan actualmente nuestro modo de vestirnos. Es notable que la tendencia formal de vestimenta solo perdura presente en pocos ambientes laborales. Sin embargo, eso no justifica que podamos ir a la oficina, a trabajar, o a una reunión en ojotas. Hay ciertos códigos que se deben respetar y tener en cuenta a la hora de vestirnos. Y cuando decimos esto, no quiere decir que hay que vestirse de etiqueta para una reunión, sino, simplemente conocer cuál es el evento, su formalidad y vestirnos de acuerdo a esto. 


Cuando uno tiene una buena imagen, responde al código de vestimenta apropiado, está prolijo y conforme consigo mismo demuestra seguridad y auto confianza. Dos cosas fundamentales en el mundo de los negocios. Ya sea en una reunión, en una entrevista o en día diario y cotidiano de una empresa, aquellos que van bien vestidos, seguros con su propia imagen demuestran que sus clientes, sus jefes y sus colegas pueden confiar en ellos. Dos ejemplos muy claros: si vamos a una oficina de abogados, uno vestido de jean y el otro de traje, claramente vamos a querer que nos represente el que tiene puesto un traje. Quizás el otro, sea un excelente abogado, pero la imagen demuestra poder, autoridad, respeto, confianza y seguridad. Otro ejemplo, una ejecutiva vestida como si fuese a una discoteca por la noche, con escote, la falta excesivamente corta, excesivo maquillaje y accesorios. Esta mujer, quizás  sea una excelente profesional, pero dará a pensar que su puesto no se lo ganó por sus capacidades, sino por esa forma provocativa y llamativa de vestirse. En ambos ejemplos, juzgamos y elegimos por la primera impresión que esa persona nos da. La primera impresión nos entra por los ojos, con lo que vemos, con lo que la persona nos dice con su forma de vestirse. Esto nos sucede cotidianamente, y estoy segura que todos van a coincidir con mis ejemplos. Suena prejuicioso, pero en este mundo la imagen es fundamental.


Para concluir, debemos decir, que cuando hablamos de vestirnos bien, no nos referimos a ponernos cosas lujosas, tapados de pieles llamativos, ni tacos de 15cm. En este mundo, menos es mas. Simplemente, hay que saber a dónde vamos, qué vamos a hacer y qué imagen queremos dar. Una vez que definamos esto, lo primordial es sentirnos cómodos y conformes con nosotros mismos, con seguridad y auto confianza, y esto es lo primero que vamos a reflejar en los demás ganando poder , autoridad y respeto en este mundo de los negocios.