En este nuevo posteo, vamos a hablar y brindar algunos consejos respecto a un momento clave a la hora de insertarnos en el mundo de los negocios, ya sea, en nuestro primer empleo, o en uno nuevo: LA ENTREVISTA DE TRABAJO.
La actitud
En una entrevista de trabajo no se va a pedir un favor sino, por el contrario, a mostrar lo que podemos hacer, siempre concentrados en lograr lo que deseamos. El camino a seguir debe basarse en la serenidad que produce la actitud que asumamos.
La actitud es lo primero que capta el entrevistador, por esto la idea es ser positivo siempre, para proyectar energía y entusiasmo.
La actitud que asumamos puede ponernos en el camino adecuado o inadecuado para transformar cualquier opción laboral. El trabajo que se obtenga gracias a una actitud positiva se convertirá en el pilar de la autoestima y adquirirá por sí mismo un sentido propio, independiente de cualquier reconocimiento o promoción futuros. Se trata del mérito propio.
Pautas para lograr lo que se busca
- Para encontrar opciones de cargos, conviene hacer una lista de personas y empresas que nos puedan ayudar y dedicarnos a contactarlas directamente.
- Hay que olvidarse de los múltiples perfiles de las personas que se encuentran en el mercado, para lanzarse a la búsqueda del trabajo o de la posición que se desea llegar a ocupar.
- Aunque no es fácil, hay que prepararse psicológicamente para buscar empleo. Ante todo, debemos asumir una actitud positiva y revestirnos de paciencia y persistencia. Se trata de una tarea larga y tediosa, a la que debe dedicarse mucho tiempo y esfuerzo, manteniendo siempre la fe en que, tarde o temprano, vamos a lograr lo que queremos.
Preparación
Mentalmente hay que prepararse con una semana de anticipación y tener presente que para dar una buena imagen debemos ser ejecutivos con muy buenos modales y lucir impecables (por eso la importancia de los posteos anteriores). Exteriormente, nuestro atuendo debe estar de acuerdo con la hora, el clima y el tipo de empleo. Nuestro vestido debe estar limpio, pero sin olor a lavandería; bien planchado, con el quiebre perfecto y los botones completos; los zapatos lustrados y las suelas en buen estado. Lo ideal es escoger un atuendo clásico que sepamos que nos queda bien porque siempre que lo usamos despierta admiración.
Hay que saber cuál es el diseño y el material que mejor nos queda. Saber acerca del color es indispensable, porque así como el color acertado puede potenciar, el equivocado puede disminuir las posibilidades de quien lo lleva. Por ejemplo: nunca se debe asistir a una revista con un vestido color café, porque no es un color bien recibido en el campo masculino; tampoco con un vestido de paño brillante, ya sea por el materia o por exceso de uso. No conviene llevar traje combinado porque ello le resta importancia a la ocasión, lo cual es contraproducente.
La forma de llevar la ropa puede llegar a reflejar el tipo de profesión que se tiene. En muchas empresas existe un código de vestuario, a veces escrito, a veces tácito, y conviene informarse al respecto para asistir a la entrevista de acuerdo a él.
Cuando se es muy joven para el cargo al que se aspira, conviene vestirse clásico, de material fino, color oscuro y corte tradicional. Si por naturaleza se tiene un aspecto llamativo, lo mejor es atenuarlo con un traje conservador. Si se trata de un ambiente de trabajo compartido con jóvenes, lo adecuado es arreglarse de manera juvenil. No conservadora. Lo importante: siempre de acuerdo al ámbito y la ocasión.
Si para llegar a la entrevista hay que desplazarse, debe calcularse el tiempo para evitar retrasos y, si es posible, cambiarse antes para dar la apariencia de fresco y recién llegado.
No debemos subestimar los detalles sutiles, como estar bien afeitados; no presentarnos recién salidos de la peluquería sino con el cabello en su punto, limpio y bien peinado; usar colonia pero sin exagerar; controlar el aliento con enjuagues y pastillas perfumadas.
Las manos son muy reveladoras. Las uñas deben estar limpias, cortadas al ras y sin esmalte. No es recomendable usar joyas, solo la argolla de matrimonia, el anillo de sello familiar y un reloj clásico.
Debemos llevar todo lo necesario: desde una copia del curriculum vitae por si el entrevistador la necesita y no la tiene en la mano; un estilógrafo, no un bolígrafo barato; una agenda en buen estado; una tarjeta de presentación con los datos personales; entra otras.
Si nos han citado con anticipación, el día anterior debemos llamar personalmente a confirmar la fecha y la hora, averiguar como llegar, si hay estacionamiento cerca o si conviene ir en otro medio de transporte, demostrando que somos precavidos y organizados.
En los próximos posteos continuaremos con el tema en cuestión, ya que nos parece de mucha utilidad a la hora de dar una buena imagen en el mundo de los negocios e insertarnos en él. Además, desarrollaremos también, algunos consejos de cómo armar nuestra hoja de vida, mas conocida como curriculum vitae.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario